La otra, también compartida, está en el protagonismo que asume el producto local en sus cocinas.
“Tenemos unas raíces originales que se mezclaron con la llegada de los españoles y sus cocinas”, dice, “pero en realidad, la gastronomía panameña tiene los mismos 100 años que cumple el canal.
Mostrar esa realidad variopinta y a menudo pintoresca es una de las obsesiones que Mario Castrellón comparte con un grupo de jóvenes cocineros que impulsa desde hace dos años la nueva visión de la cocina panameña.
Hablo con Mario después de la cena y me rompe más de un esquema cuando concentra la historia de la gastronomía panameña en los últimos 100 años.
El resultado final es una empanadilla de arroz, crujiente y sabrosa por fuera, tibia, untuosa y delicada por dentro.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/03/estilo/1457040937_331151.html
