Es una llamada de atención sobre la degradación moral que ha sufrido este país en los últimos años.
Cristina de Borbón ejerció su derecho a responder tan solo a las preguntas de su abogado, renunciando a contestar al resto.
No es momento de opinar sobre la culpabilidad o no de Cristina de Borbón.
Al tiempo, desde un ángulo más optimista, prueba también cuánto se ha avanzado hacia un sistema de justicia para todos.
El impacto brutal de ver a un antiguo miembro de la familia real en el banquillo trasciende su relevancia judicial.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/03/opinion/1457033399_239399.html
