Las retomamos a continuación:1) Los organismos responsables de combatir la corrupción y prevenirla deben ser independientes y autónomos para funcionar.
Cada vez son menos los ciudadanos que justifican, aceptan pasivamente o racionalizan un acto de corrupción gubernamental.
Es decir, el combate a la corrupción es la reforma madre que necesita el país.
Leían -pasivamente- sobre el posicionamiento cada vez peor en los Índices de Percepción de Corrupción de Transparencia Internacional.
Aun entre auditores internos del gobierno federal, 60 % reconoce que son «frecuentes» los actos de corrupción en las áreas que supervisan.
Fuente: http://www.noticiasnet.mx/portal/oaxaca/opinion/local/307829-corrupcion-se-acaba-nos-acaba
