Importantes compañías de tecnología estadounidenses como Google y un sinfín de actores más pequeños ya se ofrecen para ayudar a Cuba a desarrollar su economía del conocimiento.
La proximidad de Cuba a EE UU, su economía del conocimiento existente, una diáspora hábil y próspera, y la clase emprendedora emergente de la isla, son factores que pueden facilitar esa cooperación.
La economía del conocimiento de Cuba —producto de su abundancia de licenciados universitarios capacitados, cuyas habilidades y calificaciones técnicas han sido puestas a prueba por carencias materiales y por limitaciones— provee un campo fértil para hacer crecer la cooperación e iniciativa estadounidense-cubanas.
Incluso la exportación de computadoras personales, teléfonos celulares, televisores, equipos de memoria y grabación.
Tal esfuerzo puede beneficiar a las dos naciones, al mundo y, más importante aún, a los pueblos cubanos y estadounidenses.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/03/16/estados_unidos/1458149105_987914.html
