Pero, al menos de forma indirecta, además de analizar el origen de los apellidos, también pudo arrojar luz sobre la ratio de falsos padres.
Así pudieron comparar entre individuos del mismo linaje familiar y determinar que, entre los flamencos, el porcentaje de falsos padres en cada generación ha sido del 0,91% de media desde hace 400 años.
En particular, la práctica de la transmisión del apellido materno, relativamente habitual en la Cataluña rural del pasado cuando no había hijos varones, puede haber inflado la ratio de falsos padres entre los catalanes.
Pero la investigación de Larmuseau no se limita a la cifra actual de falsos padres, sino que remonta sus cálculos varios siglos atrás, cuando solo existían métodos naturales de control de la natalidad.
Con sus aventuras extra matrimoniales, las hembras se aseguran el éxito reproductivo en caso de infertilidad del macho y la diversidad genética.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/05/ciencia/1459864004_857299.html
