Y todo eso porque a Cruyff le gustan el balón y los futbolistas, y no anda preso de la murga que nos mata: sistema, sistema, sistema”.
La mirada de Cruyff sirve también de ejemplo para afrontar la vida desde el optimismo y si se quiere la ingenuidad.
La vida de muchos barcelonistas cambió radicalmente cuando aprendieron a mirar el fútbol con los ojos de Cruyff.
Cruyff está en cada partido del Barça y su obra le sobrevivirá sin necesidad de tener ningún cargo en el Camp Nou.
La institución se entregaba a la figura del momento hasta que Johan Cruyff se sentó en el banquillo y creó el Dream Team.
Fuente: http://elpais.com/ccaa/2015/12/11/catalunya/1449862087_467035.html
