El último viaje me obliga a tomar conciencia del fenómeno de la multiplicación del restaurante y del movimiento migratorio que viven las cocinas mexicanas.
En las mismas anda Jair Téllez, quien ha convertido Merotoro en uno de los restaurantes de culto de la ciudad.
Si los cocineros de provincias tienen la capital como el destino soñado, los chefs de Ciudad de México viven el fenómeno de la multiplicación desde la perspectiva de la expansión.
Por un lado, el desembarco de los cocineros del extrarradio en los comedores de la capital y por otro la multiplicación de los negocios de las ya consagrados.
El de la multiplicación no es una cuestión menor.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/01/estilo/1459463703_439870.html
