En el recuento global, el 45% de los ingresos de 2015 provienen del área digital, mientras los formatos físicos se quedan atascados en un discreto 39%.
En España también se ha materializado el cambio de consumo en este 2015, aunque, por ahora, el reparto entre físico y digital es casi equitativo.
Mientras la franja digital experimenta un estirón del 10,2%, el negocio físico se contrae en 4,5%.
Tras el desplome de los formatos físicos y la consolidación de la piratería, las ventas musicales parece que van levantando cabeza, impulsadas otro año más por los soportes digitales.
La brecha que la rama digital ha abierto respecto a los productos físicos se explica, sobre todo, por la abrumadora aceptación del streaming como fórmula de consumo musical.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/04/12/actualidad/1460460105_635910.html
