El éxito de las pasarelas de madera, obra del equipo Trimétrica, ha sido inmediato.
La web de las pasarelas del río Paiva decía “recorrido fácil” y recomendaba comenzar por aquí, por Areinho, y no por Espiunca, pero unas escaleras interminables dejan sin aliento nada más comenzar.
Ya está reconstruido, pero en la nueva temporada se han adoptado ciertas limitaciones: no se admiten más de 3.500 excursionistas al día y la entrada ha dejado de ser libre.
En septiembre, un incendio quemó 500 metros de camino y peló las laderas de eucaliptos en las proximidades de Espiunca, un extremo de la ruta.
Es la única dificultad del recorrido y además con premio al final de la subida.
Fuente: http://elpais.com/elviajero/2016/06/30/actualidad/1467301747_949698.html
