Conscientes de la carencia de salas para mostrar cine chileno, hace 10 años fundaron el Festival de Cine Social y Antisocial (FECISO), que por cinco días realiza distintas expresiones artísticas en la calle.
Después crearon la Escuela Popular de Cine, un colectivo que ofrece clases gratuitas para fomentar la producción.
Fuera de los circuitos comerciales y desconocidos para el público masivo, sin embargo, su trabajo es catalogado como una de las propuestas más creativas y potentes del cine chileno actual.
Como la nula relación que tienen con el cine chileno que se realiza para importarse y conquistar los grandes festivales: “Nosotros no pertenecemos a él”, indica Sepúlveda.
“El cine de élite habla del mundo popular sin conocimiento, con caricaturas que provienen de las teleseries.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/03/actualidad/1464924404_989161.html
