El patrimonialismo es la condición del ejercicio del poder que le hace suponer a su detentador la propiedad de los bienes, servicios y personas asignadas a su cargo.
La segunda razón es que al haberse remitido la categoría «patrimonialismo» a los anales de la historia, termina suponiéndose que sólo ahí se encuentra.
En contra de esta opinión y con sus debidos ajustes, el patrimonialismo sigue siendo un concepto central para explicar algunos de los peores fenómenos de nuestro tiempo.
Los políticos o funcionarios de una gran cantidad de países ejecutan cotidianamente acciones de apropiación o, al menos indebido aprovechamiento de los bienes, servicios y personas que tienen encomendados.
Hablar hoy del ejercicio patrimonial del poder parece una reminiscencia, tal vez interesante, pero con pobres capacidades explicativas fuera de la historia.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/06/actualidad/1444158961_579846.html
