Pero como primerizo, la primera adaptación de mi vida es la del inicio del curso guarderil.
La niña fue la primera en salir a jugar al patio, como un Capitán América liderando a Los Vengadores en una batalla épica.
Dicen que la segunda semana es peor porque los críos van prevenidos.
En un día, en una semana, en un mes.
Por suerte, a los cinco minutos, en vez de planear la fuga de Alcatraz, ya jugaba tan dicharachera como siempre.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/16/mamas_papas/1474043156_565423.html
