La sonrisa triste de Mario Benedetti
Como si fuera una metáfora del desarraigo, su palabra tan perseguida, aquel olvido de Luz era como la declaración de un presentimiento.
Sus ojos grandes, negros, perplejo y rabioso, triste; aquella sonrisa se había desvanecido.
El exilio y sus penurias, que fueron muchas, le dejaron un carácter melancólico y acentuó la tristeza de su sonrisa desconfiada.
Lo llevaron a recitales y a ferias del libro, conquistó el corazón de muchísima gente y firmó miles de libros.
Un día, después de una de esas operaciones, le dije que convenía que se afeitara, que parecía, tan descuidado, más enfermo.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/14/actualidad/1473853487_081828.html

