La ultraderecha austriaca no ha digerido la derrota por la mínima en las elecciones presidenciales del pasado 22 de mayo.
Sin estas irregularidades, Hofer sería presidente”, ha añadido.
Para el líder de la ultraderecha, las “innumerables irregularidades” del proceso obligan a su revisión.
Dado lo ajustado del resultado, el FPÖ ha visto en las irregularidades denunciadas una oportunidad de dar la vuelta a la elección presidencial más reñida de la historia de Austria.
“No hace falta apuntarse a ninguna teoría de la conspiración para tener una mala sensación sobre la elección.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/08/actualidad/1465376918_181209.html
