Son importantes reformas pendientes, enunciadas o implícitas en la relación de 95 compromisos del Pacto por México, que deben debatirse y procesarse de manera consensuada, o al menos aprobarse con mayorías parlamentarias sólidas que le den legitimidad de origen y viabilidad operativa.
Reformas necesarias, quiero destacarlo, no para apuntalar una causa ideológica o partidista, sino cambios de fondo desde una visión de largo plazo, una concepción de Estado.
Son reformas que no deben quedar sólo en la letra de la ley, sino deben implementarse cabalmente para que rindan fruto, según su naturaleza, a corto, mediano y largo plazos.
Igualmente, las reformas del Estado, la política del Distrito Federal, la del campo, la indígena, la del salario mínimo, la de desarrollo regional, la minera, la del cambio climático y el desarrollo sustentable.
Se trata en algunos casos de reformas constitucionales y en otros más de la creación o enmienda a leyes secundarias, para puntualizar los trazos fundamentales de reformas ya aprobadas en la Carta Magna; es decir, ya con la aprobación del Constituyente Permanente, Cámara de Diputados y Senado de la República más la mayoría de las legislaturas estatales.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/10/05/opinion/012a1pol
