Sólo 10 minutos demoraron Boca y River para volver a mostrarle al público tumultos, insultos y empellones en otro superclásico en La Bombonera.
A los hinchas, sólo parece importarles una cosa: que la historia cuente que el que abandonó aquel 15 de mayo fue el rival y no la propia parcialidad.
El 13 de septiembre del año pasado sufrió la misma lesión, también ante River, en un partido jugado en el Estadio Monumental.
Desde muy temprano, los quinchos del Club Atlético River Plate ven llegar autos repletos de conservadoras, bolsas de carbón e infinitos cortes de carne vacuna.
EL PAIS compartió la previa del partido más importante de Argentina junto a hinchas de ambos equipos, que sólo coinciden en una cosa: comer asado.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/25/actualidad/1461546181_080059.html
