Mi conclusión: en Colombia convive lo mejor y lo peor de la humanidad.
Colombia, por tanto tiempo sinónimo de lo peor, puede transformarse de un día a otro en un ejemplo de lo mejor de lo que es capaz el ser humano.
Lo mejor: un porcentaje altísimo de gente que combina inusual inteligencia con extraordinaria nobleza.
Una victoria electoral para Trump confirmaría mi sospecha de que la mitad de los habitantes de Estados Unidos son alienígenas.
Un ejemplo entre muchos sería un empresario llamado Aníbal Rodríguez de 60 años que conocí en la ciudad sureña de Neiva.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/01/actualidad/1475327956_482781.html
