Muchos de los diarios digitales citados arriba constituyen no sólo una voz fresca; son también referencias imprescindibles para entender realidades ocultas e información que, como dice Ojopúblico, otros no te quieren contar.
En los primeros años, los grandes diarios simplemente se dedicaron a replicar en la nube la información depositada en sus páginas.
Una docena de diarios digitales, con redacciones y producción periodística propia, rivalizan en tráfico e impacto con la prensa tradicional.
Por su parte, los diarios digitales caminan en sentido inverso.
Muchos de estos diarios digitales han cerrado o se encuentran en proceso de hacerlo frente al repudio de usuarios y anunciantes.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/11/actualidad/1463001649_689223.html
