Hay dos argumentos que utilizan quienes celebran marginar a Platón, Kant, Nietzsche y compañía de las aulas —la LOMCE ha reducido sus contenidos sustancialmente: ya solo es obligatoria la Filosofía en 1º de Bachillerato—.
Pero la eficacia de la Filosofía en estos menesteres viene acreditada de lejos.
El otro es pragmático, y viene a decir que cuanto pensaron y escribieron no sirve para nada, es absolutamente inútil.
Ni uno solo de los políticos y pedagogos que ha participado en esta aberración reconocerá jamás que ha colaborado en mandar a la Filosofía al purgatorio porque la consideran tediosa.
Conclusión: acabemos con la Filosofía.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/05/opinion/1444071820_514038.html
