Son también beneficiarias del Mecanismo de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, de la Secretaría de Gobernación.
Flor y Elva Mendoza, otra reportera con la que comparte el domicilio allanado, cuentan con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Ella, que en siete años como reportera ha cubierto casos de feminicidio, desapariciones, atropellos a personas y comunidades, ahora le tocó estar del otro lado.
En este México vulnerado nunca se sabe cuándo te tocará el agravio.
¿Por qué no se llevaron la televisión plana, la joyería de plata, el multifuncional, el reproductor de películas y otros objetos de mediano valor?
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/19/opinion/011o1pol
