Y ya se sabía desde siempre que las brujas y los gatos compartían algún tipo de oscuro secreto.
En este caso, cundió el rumor de que eran los gatos de la ciudad los causantes de la muerte de tantas personas.
De modo que arremetieron contra todos los gatos de la ciudad y al poco tiempo no quedó ninguno vivo.
En la epidemia de odio que recorre el hemisferio occidental, hemos sustituido a los gatos por los migrantes.
Pero en aquella ocasión aseguraban que los culpables eran los gatos.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/21/mexico/1474489778_586382.html
