Los que llevan tiempo empleando Waze, saben que suele resultar siempre una buena idea hacer caso al sistema en los cambios de última hora en la ruta por peregrina que ésta parezca.
Este fenómeno se está comenzando a dar principalmente en Estados Unidos en los llamados impostores de Waze, donde algunos miran únicamente por su propio bien a sabiendas que perjudican a toda la comunidad.
Una gran idea que cada día salva de muchos atascos a millones de conductores de todo el mundo.
Estos saboteadores actúan de la siguiente manera: en horas punta y para evitar que el sistema envíe tráfico por sus calles, acceden a su cuenta en Waze y desde ahí alertan de accidentes, incidencias o controles policiales, todos ellos falsos, claro, de forma que el sistema deja de desviar el tráfico por esas calles.
Ahora bien ¿qué sucede cuando un usuario actúa de mala fe aportando información no real?
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/06/13/actualidad/1465831215_171961.html
