El nuevo líder también comparte la aversión de su predecesor por la publicidad y apenas hay fotografías suyas.
Restos del coche golpeado por un ataque de EEUU contra el líder talibán.
“No, no participaremos en ningún tipo de conversaciones de paz”, afirma el nuevo líder según la traducción de Reuters, que advierte que no puede garantizar la autenticidad de la voz.
Se había especulado con la posibilidad de que la vara de mando hubiera pasado a Haqqani, el otro adjunto de Mansur.
“Todo el mundo debe obedecer al nuevo miramamolín”, añade utilizando la expresión árabe de resonancias religiosas “emir al muminin”, o líder de los creyentes, que también puede traducirse como califa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/25/actualidad/1464153520_554548.html
