De las muchas opciones existentes en el mercado, dos están en el ojo del huracán: el omnipresente Apple Watch, por un lado, y el Pebble Time, por otro.
No hay medias tintas: el Apple Watch es mucho más potente, más versátil, pero por descontado, mucho más caro.
El Pebble Time y su pantalla en color de tinta electrónica desempeñan de forma notable el grueso de las funcionalidades que se espera de este tipo de dispositivos.
El Pebble Time es más todoterreno y su poseedor tendrá una sensación más cercana a una segunda piel que con el delicado gadget de Apple en la muñeca.
De las muchas maneras de conocer esta información, la más cómoda es, simplemente, preguntarlo a viva voz: “¿Va a llover hoy?”, el Apple Watch nos devolverá la respuesta de manera diligente, pero el Pebble Time… cri cri cri.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2015/10/15/actualidad/1444907110_519778.html
