En el pasado, Macri nunca dudo en hablar claro sobre Venezuela, ni cuando fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, ni como candidato.
Según se comenta, la canciller habría cultivado el apoyo de Venezuela, lo cual es incompatible con el apoyo a la aplicación de la Carta Democrática que propone Luis Almagro.
Incluso, siendo candidato, ya había prometido invocar él mismo la carta democrática al llegar al poder.
De Macri depende, y de nadie más, el tipo de liderazgo que Argentina tendrá en la región.
De Macri depende, y de nadie más, qué tipo de estadista quiere ser.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/09/america/1465423290_418120.html
