Maburro surge ante la prensa envuelto en una enorme chamarra con los colores de la enseña de Venezuela.
Él, el presidente Maduro, quiere tanto a los pobres que a diario los multiplica por doquier…Claro que los dictadores latinoamericanos son fieles herederos de la intolerancia española que padecimos en el Nuevo Mundo durante los 300 interminables años del virreinato.
A ambos lados se distinguen banderas con los mismos colores sin faltar al fondo una escultura de Simón Bolívar.
Ya veremos si después la Interpol lo regresa encadenado a Venezuela para acabar sus días encerrado en un sótano saliginoso en alguna cárcel de Maracaibo…
Sí, él pretende encarnar, ni más ni menos, a la mismísima patria.
Fuente original: ¿Maduro o Maburro? | Internacional | EL PAÍS
