Tampoco podemos entrar en coche a esta zona”, lamenta Meriem, de 38 años, tras el último puesto de control.
Al otro extremo de la calle —donde viven decenas de familias palestinas aisladas en su propia ciudad— se encuentra el puesto de control denominado Jiber.
Un acuerdo entre la incipiente Autoridad Palestina y el Gobierno israelí selló en 1997 la división de Hebrón en dos zonas diferenciadas.
“Vehículo de Cruz Roja Internacional en visita de inspección ordinaria”, detalla antes de recibir la orden de levantar la barrera.
Es mediodía en Hebrón y en cada puesto de control se repite la misma cantinela, a pesar de que los comandantes lo observan todo a través de las cámaras de seguridad.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/02/actualidad/1464896302_288569.html
