Por eso fue un acierto que ayer abordaran el problema en el Parlamento Europeo la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande.
Merkel y Hollande lo dejaron claro ayer.
Pero el verdadero problema es el avance del nacionalismo y el populismo, que amenazan con destruir Europa.
Esos valores sufrieron ayer serios ataques cuando tanto Merkel como Hollande fueron insultados y calumniados —en el hemiciclo de Estrasburgo— por diversos exponentes del populismo que avanza en algunos países europeos.
El asunto de los refugiados está entre los principales y más urgentes de los que tiene Europa.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/07/opinion/1444238131_675419.html
