El 10 ofició como solista excelso y de vez en cuando se juntó con Neymar para complacer al Camp Nou.
El acierto de Ter Stegen envalentonó a la pareja platino azulgrana, Neymar-Messi, que se marcó un tuya mía precioso por el contraste en cada pared, finalizada con un remate del 10.
Ha dejado de ser agresivo y desquiciante para convertirse en un equipo educado y aseado, una golosina para el niño Messi.
Nada mejor que un relajante partido de Champions para combatir la pesarosa derrota en la Liga contra el Alavés.
Un minuto después no llegó el segundo por muy poco después de una nueva internada de Alba, activado por Messi.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/09/13/champions/1473792565_106118.html
