México se acostó este martes humillado y ofendido.
No será fácil, salvo que Peña Nieto maneje la reunión con extraordinaria destreza, recuperar la dignidad.
La cita, penúltimo golpe de efecto del magnate neoyorquino en vísperas del anuncio de su nueva y corregida política de inmigración en un mitin previsto en Arizona, llegó por sorpresa a México tras un rocambolesco intercambio de tuits entre el propio candidato y la presidencia de México.
Un vertiginoso trayecto de la perplejidad – Trump sopesa viajar a México, anticipa el Washington Post; México informa que el viernes cursó una invitación al magnate; Trump acepta la invitación y finalmente Los Pinos confirma que la reunión, vestida de visita privada, tendrá lugar hoy- a la vergüenza.
Las redes sociales expresaban anoche de forma unánime la sensación de millones de mexicanos: ofensa, humillación, desaliento.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/08/31/mexico/1472617224_547439.html
