Desde la Asamblea General de la ONU, el presidente Peña Nieto advirtió sobre la amenaza que supone el populismo en México.
De acuerdo al IMCO, México gasta aproximadamente 890 millones de pesos para combatir la corrupción y no es suficiente.
El índice que mide el Estado de Derecho (World Justice Project), pone a México una calificación de 4.5 sobre 10 mientras que en el índice de corrupción de Transparencia Internacional, México ocupó el lugar 103 de 175 países (2014).
Tiene mucha razón, el problema es que el populismo no es una amenaza del futuro, sino del presente, incrustada en su propia administración.
El gobierno no tiene mayores incentivos para reducir considerablemente la amenaza del populismo mientras signifique combatir la corrupción de raíz pues implicaría perder privilegios temporales y negocios multimillonarios.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/20/mexico/1445295900_943773.html
