Miguel Bosé, ya se ha visto, está de un humor excelente, pero no se sale un milímetro del guión que ha venido a interpretar en esta ocasión concreta.
Y ha sido ahora, con cuatro hijos, 60 años de vida y 40 de carrera, cuando Bosé se ha visto “maduro, seguro y a punto” para desenchufarse.
Sin embargo, a ojo de buena cubera, cabe reseñar un par de novedades en el aspecto, la mirada y la actitud de Miguel Bosé respecto a otro par de encuentros mantenidos hace cuatro años con el mismo personaje en similares circunstancias.
“Me miro al espejo cada día y me siento el mismo, pero si tú lo dices será cierto”, concede, cordialísimo, el escaneado a ojímetro.
Mi memoria estará en sus células”, te dice, mirándote a los ojos, y, aunque te haya dicho poca cosa, te vas tan contenta de que Miguel Bosé te haya dejado cinco minutos más de los que estaban agendados.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/10/10/actualidad/1476124582_808347.html
