La otra opción es contemplar estas imágenes y reflexionar sobre lo que ya se ha convertido en un alarmante acto reflejo.
Eric Pickersgill»El proyecto se me ocurrió sentado en una cafetería, tuve que anotar lo que observaba», escribe el artista en su web.
Pero en 2015 apartarnos del smartphone es un acto de osadía con el que solo unos pocos se atreven.
Ella miraba por la ventana, triste y sola en compañia de su propia familia.
«El padre y las dos hijas tenían sus teléfonos, la madre no.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/10/13/tentaciones/1444723616_646384.html
