Si CR quiere la inmortalidad con su país, y querrá, porque nada le sacia, es el momento.
Pero que para él, también Portugal puede ser mucho, mucho.
Cristiano, por más que tenga monólogos con su oceánico espejo, debería asumir que con él, Portugal es muchísimo.
Dos días sin partidos en un gran torneo son como dos días sin pan, el fútol puesto a una dieta insufrible.
Cristiano, durante un entrenamiento con Portugal.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/06/24/actualidad/1466789124_465708.html
