El conglomerado estadounidense de la alimentación Mondelez International optó por abandonar definitivamente la compra de la chocolatera Hershey, solo dos meses después de ofrecerle 23.000 millones de dólares para combinar los dos negocios.
El valor de Hershey, sin embargo, se desplomó más de un 10% tras conocerse la ruptura en las discusiones.
La familia que controla Hershey le puso las cosas muy difíciles a Mondelez, pese a ser una de las mayores corporaciones multinacionales y de controlar una red de distribución que llega a todos los rincones del planeta.
La operación le habría permitido combinarla con la británica Cadbury, que la antigua Kraft adquirió hace 11 años antes de partirse en dos compañías.
La dueña de los populares bombones Kisses ya rechazó la integración con la compañía que comercializa las galletas Oreo y los chicles Trident.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/08/29/actualidad/1472503745_632873.html
