No hay nada científico en ello, pero parece que hay cada vez más ‘likes’ en las redes, y cada vez menos votos en las urnas.
Y, a la vez, cierto repliegue de los individuos en la esfera privada, en la telaraña de redes sociales en la que los ciudadanos de sociedades desarrolladas transcurren cada vez más tiempo.
Muchos son los síntomas de cierto desapego de la liturgia electoral, el pilar de la democracia, en sociedades occidentales.
En Europa hay una tendencia bastante generalizada a un descenso en la participación electoral, evidente, entre otros, en Alemania, Italia y Reino Unido.
Los factores que explican esta aparente tendencia obviamente son muchos, y en gran medida propios de cada realidad nacional, incluso de cada convocatoria electoral.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/10/03/actualidad/1475485483_032686.html
