Incluso uno de sus veteranos, George Pisi, se marcaba el objetivo de ganar el Mundial: “Queremos competir como una nación.
Los orgullosos samoanos parecieron encontrar el camino tras su motín en noviembre de 2014 contra la Unión Samoana de Rugby, exigiendo una profesionalización de sus estructuras.
En la fase de grupos caducarán las esperanzas de Fiji, Tonga y Samoa, la gran baza de la región para alcanzar citas más nobles.
Ahora el rugby es más profesional, estamos en el camino correcto”, analiza Pisi, agradecido por el sacrificio de Schwalger: “Mereció la pena.
Él no es una persona egoísta, siempre lo dio todo por el equipo, que no es algo nuestro, sino de la gente”.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2015/10/09/actualidad/1444343240_543408.html
