New Hampshire es más que un toque de atención: es un aldabonazo.
Mientras sus contrincantes recorrían los vecindarios entre la nieve, Trump volaba en contadas ocasiones en su avión privado a New Hampshire para asistir exclusivamente a actos multitudinarios.
El que sale de New Hampshire en mejor posición es el gobernador de Ohio, John Kasich, que ha quedado segundo, pero a casi 20 puntos de Trump.
Las rotundas victorias en las primarias de New Hampshire logradas por Donald Trump en el Partido Republicano y Bernie Sanders en el Demócrata constituyen un buen ejemplo del efecto que los discursos populistas alcanzan en el electorado estadounidense.
Aunque la situación no es nueva —ninguno de los tres últimos presidentes ganó en las primarias de New Hampshire— el establishmenst de ambos partidos tendrá que hacer un gran esfuerzo si no quiere tener en las presidenciales de noviembre a candidatos difíciles de controlar.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/10/opinion/1455130588_772779.html
