¡Que la Costa Rica del futuro no sea fruto de la omisión, sino de la más decidida acción transformadora!
En los ochentas, trajimos la paz a una región abatida por la guerra y pusimos así a Costa Rica en el mapa mundial.
Óscar Arias Sánchez fue presidente de Costa Rica de 1986 a 1990 y de 2006 a 2010 y fue galardonado en 1987 con el Premio Nobel de la Paz.
La segunda razón emana de la ingobernabilidad política de Costa Rica.
Durante muchos meses he sopesado la contribución que aún puedo hacer para servirle de nuevo a Costa Rica, frente a la necesidad de impulsar el surgimiento de una nueva generación de líderes costarricenses.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/09/20/america/1474326902_092133.html
