Pablo Iglesias, fundador del PSOE, murió en su casa de Ferraz, donde muchos años después se levantó la sede del partido.
El PSOE, hoy, es un partido dividido en dos Titanics peleándose por un trozo de iceberg.
Al salir miró de reojo la enorme cabeza de Iglesias, que parecía echar de menos la paz de los jardines.
Fuera, en las terrazas, una mesa hablaba de Sánchez como debieron hablar los obreros del Retiro cuando decidieron salvar la cabeza de Pablo Iglesias mientras hacían la tapia con el cuerpo.
La familia Pradal guardó el mapa durante 40 años y, tras la llegada de la democracia, lo entregó al partido.
Fuente: http://elpais.com/politica/2016/09/28/actualidad/1475089940_389927.html
