Trump y Peña Nieto, en su encuentro en México, se mostraron a sí mismos como aliados en la tarea de combatir aquella “crisis humanitaria”.
Nuestro papel, pareció indicar Peña Nieto la semana pasada, es custodiar las fronteras para que no lleguen hasta el río Bravo los centroamericanos.
La reciente oleada de migración centroamericana a EE UU no es una oleada de “ilegales” (de hecho, no existe la gente “ilegal”), sino de personas indocumentadas que se entregan a la migra en la frontera, para pedir asilo político en EE UU.
En su discurso en Arizona unas horas después de su visita, Trump dijo: “México va a pagar el muro”, y precisó: “Todavía no lo saben, pero van a pagar ellos”.
Los medios se concentraron —con buenas razones, claro— en la ofensa que había implicado para nosotros la visita de Trump.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/04/opinion/1473002100_014290.html
