En 1958 un notable político y ensayista, Luis Alberto Sánchez, publicó Perú: retrato de un país adolescente, que caracterizaba como si le faltara un hervor.
Dos candidatos, César Acuña y Julio Guzmán fueron eliminados de la carrera por irregularidades de las que era igualmente responsable la ganadora de la primera vuelta, Keiko Fujimori, a la que la autoridad electoral no tuvo valor de mandar a casa.
Ha pasado mucho tiempo, pero el profesor norteamericano, Steven Levitsky, excepcional observador del Perú, donde vive, escribía en plena campaña que era «uno de los Estados más disfuncionales de América Latina».
Las elecciones presidenciales peruanas, de las que el domingo se corrió la primera manga, han sido objeto de durísimos comentarios, como el de The Economist que las tachaba de «peligrosa farsa», cuando, en una tradición más hispánica, antes bien eran sainete.
Perú, pese a todo, avanza.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/12/actualidad/1460458609_522952.html
