El único miedo que le queda hoy a Piedad Bonnett es que la poesía la abandone.
Aquello bloqueó su vida y su poesía, y Piedad Bonnett (Amalfi, Colombia, 1951, premio Casa de América de Poesía Americana 2011) apenas ahora está consiguiendo volver al verso.
He visto mi voz hacerse diferente”.
Pero luego tienes que buscar el momento del poema, no es como escribir una novela, que te levantas, te bañas y te sientas.
La novela es una pasión, yo desde adolescente quería ser novelista, pero no tengo una cantera de cosas que contar, no.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/02/babelia/1456921128_260268.html
