Faltan poetas de Salamina.
Por tierra, mar y aire, el rey Jerjes despliega el ejército más grande que ha visto el mundo antiguo.
Exige un sacrificio extremo: evacuar la amada Atenas, que será destruida por los persas, y refugiarse en la isla de Salamina.
Sabedor de las ansias persas por una victoria rápida, Temístocles les invita a una batalla naval en el estrecho de Salamina.
Que ofrezca, y que pida, a los ciudadanos prudencia, coraje, templanza y justicia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/08/12/opinion/1470993767_409153.html
