POLICÍA VIAL: BAJO EL RADAR POR ABUSO DE AUTORIDAD
El director de la Policía Vial Estatal, Toribio López Sánchez, negó la existencia de una «red de corrupción» dentro de la corporación, a pesar de que seis elementos fueron separados de sus cargos tras una denuncia viral en redes sociales por abuso de autoridad.
El conflicto inició cuando Karla Cinthia Contreras fue interceptada conduciendo un Chevrolet Cavalier azul 2024. Dos hombres reclamaron la propiedad, alegando un reporte de robo del día anterior. La policía vial intervino, pero la ciudadana denunció en redes sociales un montaje y abuso por parte de los agentes involucrados.
Según el reporte oficial, el C5i registró un folio por robo de vehículo el 7 de mayo. Al día siguiente, la unidad fue localizada en la carretera 190. El policía Christofer Osvaldo Avendaño procedió al aseguramiento tras detectar versiones contradictorias de propiedad.
«La separación de los elementos es para facilitar las investigaciones y evitar interferencias», sostuvo López Sánchez, calificando de «calumnias» los señalamientos de una red organizada.
¿Limpieza o Control de Daños?
La respuesta institucional de la Policía Vial es un ejercicio de **transparencia reactiva**. Separar a 6 agentes solo *después* de que un video se vuelve viral en Facebook no es política criminal, es contención de daños mediáticos. El Director niega una «red de corrupción», pero las cifras que él mismo presenta lo contradicen: si hay **12 expedientes activos** ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción, el problema no es de «manzanas podridas» aisladas, sino de una vulnerabilidad estructural. ¿Es el C5i una herramienta de justicia o una base de datos que algunos elementos usan para «cazar» vehículos y extorsionar bajo la fachada de la legalidad?
La corporación ya solicitó formalmente a la Secretaría de Seguridad una investigación administrativa mediante el oficio SSPC/DGPVE/DJ/1239/2026 para deslindar responsabilidades.
AMI: El poder de la denuncia digital
Fíjate en el origen de esta noticia. No nació de un boletín oficial, sino de una denuncia ciudadana en redes sociales. En un ecosistema de información saturado, la fiscalización ciudadana (grabar con el celular) se ha convertido en el único contrapeso real ante el abuso policial. Sin ese video, los 6 elementos seguirían patrullando. La alfabetización mediática hoy implica saber que las instituciones no suelen ser proactivas en su autocrítica; necesitan el empuje de la evidencia digital para actuar.
