Si habéis comprado una pieza grande de ternera y os la han deshuesado, pedid si pueden abriros el hueso a lo largo: en muchas carnicerías tienen una especie de sierra eléctrica con la que pueden hacerlo fácilmente.
Cuando le pregunté a Dani Lechuga, nuestro carnaca de cabecera, me dijo que “hoy en día se aprovecha todo”, y tenía razón (por suerte).
Con la piel del pollo –por ejemplo, la que se desecha al sacar las pechugas– también se pueden hacer cosas interesantes.
Igual os sorprende encontrar en este apartado un consejo de Dani Lechuga, el especialista en lujuria cárnica por excelencia, pero tiene uno para nosotros que refleja muy bien la esencia de este post.
El primero puede tratarse parecido al hígado de pato, las segundas se rebozan o se usan como ingrediente en potajes de legumbres.
Fuente: http://elpais.com/elcomidista/2016/04/01/articulo/1459514375_966129.html
