«Fue una iglesia construida pensando que aquel podría ser un gran centro poblacional, pero nunca llegó a serlo.
Venían a comer, a convivir, había negocio, yo les vendía la mojarra frita, hacían procesiones rodeando la iglesia», recuerda Mendoza.
Y hace días que, además de pescar, también acepta llevar en su barca a personas que quieren acercarse a los restos de una iglesia colonial que han emergido de entre las aguas.
En 2002 el agua bajó tanto de nivel que podía caminarse incluso en el interior de la construcción.
Mide 61 metros de largo por 14 de ancho y sus muros tienen diez metros de alto.
Fuente: http://www.noticiasnet.mx/portal/web/general/agropecuarias/307914-sequia-iglesia-colonial-emerge-una-represa-chiapas
