Para una adicta a las gangas, Primark es el paraíso artificial hecho tienda.
Hablo en femenino porque me juego el tipo a que el 80% de los clientes de la nueva megastore eran clientas.
Cuando vosotras vais, algunas ya hemos venido cientos de veces con las bolsas de papel marca de la casa llenas hasta las asas de gangas.
Aún conservo un abrigo de peluche fucsia de quitar el hipo que me envidian hasta las más fashionistas del curro, valga la redundancia.
Sujetadores Maximize de los que te las magnifican tanto como su propio nombre indica, por siete pavos redondos.
Fuente: http://elpais.com/economia/2015/10/15/actualidad/1444910128_697113.html
