El PSOE está obligado por encima de todo a evitar unas terceras elecciones, que serían desastrosas para el país y para el partido.
Los militantes y votantes socialistas, pero también este país, necesitan un PSOE unido y capaz de ofrecer una alternativa al PP lo más pronto posible.
La crisis desencadenada en el Partido Socialista no es la de una fuerza política cualquiera.
Lo que sucede en el segundo partido de España afecta a todo el país y a su futuro.
Si la celebración de unas terceras elecciones generales puede agravar la crisis de confianza entre la ciudadanía y el sistema de representación política, no hay duda de que el resultado de esa indeseable convocatoria sería dramático para un PSOE desgarrado.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/09/29/opinion/1475173252_718931.html
