Siete años después de que en 2008 entrase en erupción la crisis financiera mundial, la economía del mundo ha continuado dando tumbos en 2015.
Según el informe de las Naciones Unidas (ONU) titulado Situación y Perspectivas de la Economía Mundial 2016, la tasa promedio de crecimiento en los países desarrollados ha disminuido en más del 54% desde la crisis.
Sin embargo, dígase una vez más, nada de esto fue de mucha ayuda para la economía real.
Aún más preocupante es el hecho de que las tasas de crecimiento de los países avanzados también se han tornado más volátiles.
A pesar de las fuertes caídas de los precios de las acciones, la capitalización de mercado como porcentaje del PIB mundial sigue siendo alta.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/02/10/actualidad/1455130861_691790.html
